Por desgracia la sobre importación de productos tan semenjantes a los nuestros lo están evocando a la desaparición, ya que su cultivo se ha reducido en tan solo 10 años un 80%.
Gracias a las grades superficies que solo buscan pescado gordo que pese poco nos esta inculcando la idea equivocada de que el garrofón que encontramos en el mercado es de producción autóctona, pero esto es totalmente un error, nuestro garrofón es mucho mas menudo, terso, incluso dente una vez cocinado, con preciosas motas en tonos morados y de corazón verde, aromático y muy dulce, su cultivo estival y recolección tardía nos permite disfrutar de su corazón, km0 desde junio hasta fin de año.
De vaina verde y tersa, intenso olor a legumbre fresca, a resina, a clorofila, a fresco, a huerta levantina, a te quiero, a vida.
De grandes palmas de dedos verdes, para recoger el sol de Elizegui, de grandes secretos de cocina, de quiero y no debo, de producto digno de mención tanto en la cocina como en la repostería...
Prometo investigarte, buscarte, probarte y desearte, desear que no se pierda, desear que vosotros que sois los que mandáis sobre esta sociedad de consumo, busquéis el garrofón de aquí, no permitais entrar por la puerta de vuestra casa el garrofon de fuera, no permitais que el garrofon blanco, grande y harinoso entre en vuestras vidas, ir a los mercados, disfrutar de la conversión con el hortelano, que os cuente que la sequía este año a sido muy grande, pero que el fruto esta mas dulce y bueno que nunca, impregnaros de lo que la tierra nos da y si puede ser la que tenemos cerca de casa, sentiréis que estaréis mas unidos a lo vuestro, a la tierra que os vio nacer, a la que le debemos lo que somos. Entre todos podemos. Garrofon Valenciano de nuestra paella valenciana, seña de identidad tanto o mas como nuestra Señera.

