martes, 10 de agosto de 2010

Un producto muy pequeño, muy olvidado y muy desconocido

He tenido la oportunidad de hablar con un grande del arroz, el se define como paellero, antes que como cocinero, de la grandeza del crepitar de leña debajo de la paella, ha conseguido cautivar al rey con una de las mejores paellas 100% valencias que hoy por hoy se pueden comer esta en Benisano, en el restaurante Levante, Rafael Vidal ha despertado en mi la curiosidad de saber y estudiar un producto tan poco valorado y tan menospreciado a la par que importante en la Ralea Valenciana: El Garrofón.
Por desgracia la sobre importación de productos tan semenjantes a los nuestros lo están evocando a la desaparición, ya que su cultivo se ha reducido en tan solo 10 años un 80%.
Gracias a las grades superficies que solo buscan pescado gordo que pese poco nos esta inculcando la idea equivocada de que el garrofón que encontramos en el mercado es de producción autóctona, pero esto es totalmente un error, nuestro garrofón es mucho mas menudo, terso, incluso dente una vez cocinado, con preciosas motas en tonos morados y de corazón verde, aromático y muy dulce, su cultivo estival y recolección tardía nos permite disfrutar de su corazón, km0 desde junio hasta fin de año.
De vaina verde y tersa, intenso olor a legumbre fresca, a resina, a clorofila, a fresco, a huerta levantina, a te quiero, a vida.
De grandes palmas de dedos verdes, para recoger el sol de Elizegui, de grandes secretos de cocina, de quiero y no debo, de producto digno de mención tanto en la cocina como en la repostería...
Prometo investigarte, buscarte, probarte y desearte, desear que no se pierda, desear que vosotros que sois los que mandáis sobre esta sociedad de consumo, busquéis el garrofón de aquí, no permitais entrar por la puerta de vuestra casa el garrofon de fuera, no permitais que el garrofon blanco, grande y harinoso entre en vuestras vidas, ir a los mercados, disfrutar de la conversión con el hortelano, que os cuente que la sequía este año a sido muy grande, pero que el fruto esta mas dulce y bueno que nunca, impregnaros de lo que la tierra nos da y si puede ser la que tenemos cerca de casa, sentiréis que estaréis mas unidos a lo vuestro, a la tierra que os vio nacer, a la que le debemos lo que somos. Entre todos podemos. Garrofon Valenciano de nuestra paella valenciana, seña de identidad tanto o mas como nuestra Señera.

domingo, 8 de agosto de 2010

Recordemos la grandeza de algunos locos intentando recuperar nuestra huerta

Cuando llega en verano y la vorágine del consumismo estival nos nubla la vista, no somos capaces de recordar la grandeza de lo que nos forjo como pueblo, la identidad de los productos mas nuestros.
Entre los productos que mas esfuerzos se están realizando para recuperar su varietal mas pura es el tomate, el tomate valenciano.
Hace unos años que una docena de personas del l'horta sud de Valencia, trabajan día tras día para la recuperación de esta variedad tan nuestra, un tomate de piel muy fina, carnoso, de grandes pipas y muy acuoso, de sabor y olor a tomate muy intenso, lo que no mucha gente sabe es que este tomate se empezó a perder por las enjertaciones de una nueva variedad sobre este tomate, el tomate de la variedad raff casi condeno a la desaparición a nuestro tomate valenciano.
Por suerte, en Carcaixent están haciendo un esfuerzo sobre natural no solo para la recuperación de esta insignia si no que también están forjando a pasos lentos pero seguros la primera DO Tomate Valencia, y para la tranquilidad de los que amamos el fogón, es grato saber que nuestra cocina mas vernácula, la cocina de nuestras generaciones pasadas, la cocina por la que estamos aquí, vuelve poco a poco, en esta vorágine de generaciones 2.0.
Y lo mejor es que... esta cuadrilla de locos están recuperando variedades de todas las hortalizas  frutas imaginables, aquellas que mis abuelos me hablaban y que hasta hoy no he logrado poner imagen... pero esto sera harina de otro costal! Comprar tomates valencianos, colaboremos a que la producción de esta hortaliza no solo sea para los de casa sino que se convierta en estandarte tanto o mas como la naranja valenciana.